Meryl Streep me arrancó las lágrimas con la caracterización de Margaret Thatcher.  Buscaba a la actriz durante el filme y me chocaba con la figura que representaba.  La trayectoria de una mujer tan vulnerable como cualquiera de nosotras pero cuyo compromiso con el servicio público la hizo abrir espacios que no existian para la mujer en la politica partidista en Inglaterra, y experimentar precisamente esos espacios y dimensiones desconocidas para y dentro de su propia humanidad.  Y como ella enfrentaba los cambios y experiencias nuevas con una capacidad de recuperacion y estoicismo digno de los antiguos griegos ha dejado una impresion profunda en mi.  Claro esta impresion se la debo a los productores y camarógrafos que manejaron las tomas y escenas.

Mención aparte se merece las escenas donde el deterioro mental y físico de la Thatcher me hizo reflexionar sobre nuestra inminente vulnerabilidad y fragilidad humana. Este filme sin haberselo propuesto originalmente me atrevería a decir presenta una realidad de la poblacion envejeciente -la demencia.  El asunto de la demencia es tratado con delicadeza, pero no deja de impactar por la crueldad de la realidad de los que sufren demencia y de los familiares que bregan con ellos.  Es la muerte en vida del demente y el sufrimiento de la familia del demente al saber que los cambios en el comportamiento, la confusion, la perdida de la memoria son irreversibles.  Buen filme para educar y sensibilizar sobre esta condicion.

Meryl Streep TE LA COMISTE!