Mónica Puig, rompió techos de cristal anoche como la primera campeona en varias categorías. Primera medalla de oro en la historia del Olimpismo puertorriqueño. Primera Ganadora Latinoamericana de la medalla Olímpica de oro del tenis femenino. Lloré ayer por la noche, cuando la vi llorando. Cada vez que veo la reproducción del vídeo "La Borinqueña", el himno nacional de Puerto Rico, lloro otra vez.

Mi isla necesitaba estas buenas noticias, como dijo Mónica en una entrevista. En una isla, donde los programas de música, arte, y el deporte son los primeros en ser reducidos debido a los recortes “eternos” presupuestarios, su victoria me hace llorar de nuevo. En este momento, más recortes están afectando a la educación en general, los programas de educación especial y los programas que he mencionado antes con el fin de pagar la deuda pública de los "fondos buitres".

Y entonces, en Facebook muchos estaban contentos por nosotros y otros en sus comentarios afirmaban que su medalla pertenece al equipo de EE.UU. ¿De Verdad? ¿Ahora Puerto Rico es también América? Pero no fuimos considerados estadounidenses, y nuestra ciudadanía fue cuestionada cuando un proyecto de ley patrocinado por el Sr. Pedro Pierluisi (la Ley de Uniformidad 2015 para Puerto Rico) que fue creado para permitir que ciertas agencias del gobierno de la Isla pudieran acogerse a la ley de quiebra fue rechazado con desprecio por los republicanos y el Congreso.

Recuerdo la vergüenza, el dolor, la desesperanza y la angustia que mi gente en Puerto Rico sufrió y sigue sufriendo, cuando el Congreso nos volvió la espalda a nosotros, y mientras escribo esto, y a la misma vez pienso en el logro de Puig lloro otra vez.